¿Qué hace que una voz sea atractiva y bonita?
La belleza es un concepto puramente subjetivo ya que reside en los ojos del que mira; del mismo modo, la belleza de una voz reside en los oídos del que escucha. Y es que también hay cánones de belleza y modas en lo que respecta a la voz.
Si nos remontamos en el tiempo, existen cantos ancestrales cuyas técnicas nada tienen que ver con las tendencias populares modernas. Cantos y voces que se expresaban con visceralidad, como rezo, como expresión del alma, como complemento a un rito de trascendencia vital, como vehículo de trance y en cuya expresión reinaban los sonidos guturales (un claro ejemplo es el canto polifónico). Nada que ver con lo que se considera una voz bella en la actualidad.
No hace falta remontarnos tanto para seguir viendo diferencias con el gusto actual; basta con fijarnos en el canto clásico y la ópera que, a su vez, también difiere -y mucho- del canto ancestral. Y estos son solamente dos ejemplos que ilustran la subjetividad de la que hablamos… Así qué, ¿cómo «medimos» la belleza de una voz?
Para estandarizar un poco este asunto vocal, podríamos fijarnos en la cualidades de cualquier sonido: intensidad, duración, tono y timbre ya que, a excepción del timbre, son propiedades cuantificables y medibles. Es decir, son objetivas. Pero, en cualquier caso, seguimos opinando que el atractivo vocal, aún cuantificable, sigue siendo subjetivo y una cuestión de gustos, tendencias, modas o como queramos llamarlo. Estamos seguros de que el canto de las sirenas que encandilaba a los marineros de La Odisea sonaría hoy en día muy diferente si guardara el mismo objetivo.

Quiero cantar como una sirena
Vale, ya he entendido todo lo de la subjetividad, las modas y los gustos; pero yo quiero cantar bonito, quiero que mi voz suene potente y no cansarme… ¿Qué tengo que hacer?
¡Te lo contamos ya!
Cómo conseguir una voz atractiva y potente
1. Entrena el apoyo vocal
El apoyo es uno de esos conceptos que circulan libremente, gracias a la falta de base científica de la enseñanza vocal tradicional de forma errónea. Y es que se nos ha hecho creer que el apoyo vocal reside única y exclusivamente en el aparato respiratorio y el diafragma. Si nuestra voz es un producto del equilibrio entre respiración, fonación y resonancia, el apoyo también debe integrar estos tres sistemas.
De esta manera, el soporte respiratorio es importante, pero igual de importante que la configuración que tengan nuestra laringe y nuestro tracto vocal. Es decir, el soporte aéreo es parte de esta ecuación pero no el todo de ella.
Una voz bien sustentada tendrá todas las posibilidades de desarrollarse y embellecerse puesto que estará equilibrada y lejos de cualquier lesión. Tendrá libertad y agilidad para ganar en recursos estéticos como melismas -también conocidos como “runs” o “riffs”-. Si quieres aprender cómo apoyar tu voz correctamente, busca la ayuda profesional de un/a vocal coach que te guíe en el camino para cantar bien.
¿Cantar bien es un don o se puede aprender?
2. Mejora tu afinación
La afinación de la voz consiste en reproducir vocalmente una nota o patrón de notas dado previamente, con precisión. Se produce una traducción entre la información recibida por el cerebro a través de los oídos y la orden de configuración de la laringe y tracto vocal que éste manda. Entonces, reproducimos esa nota o patrón dados.
Muchas personas piensan que desafinan al cantar porque no tienen oído musical. Efectivamente, es uno de los motivos por los que se puede desafinar, pero no es el más común. Sencillamente, es mucho más probable que el motivo radique en una coordinación laríngea incorrecta; también, en desequilibrio en la interacción de respiración, fonación y resonancia que, además, conlleve la compensación mediante constricciones. O, sencillamente, que el patrón de notas se salga de tu tesitura.
En cualquiera de los casos, la memoria muscular es la clave y si el patrón se sale de tu tesitura, la solución está en ajustar la afinación del patrón a ella. Para diseñarte un entrenamiento adaptado a tus necesidades, busca un/a buen/a instructor/a vocal pues con que entrenes tu voz un poquito cada día, verás cambios en tu afinación y oído musical mucho antes de lo que puedas imaginar.
3. Agiliza tu voz
En relación al apoyo, nos referíamos a recursos estéticos o adornos vocales como son los melismas, runs o riffs. También el vibrato está entre esos adornos e, igualmente, requiere de una voz bien equilibrada y ágil para ejecutarse correctamente.
Mientras que el vibrato es un elemento esencial (y característico) del canto clásico, no lo es tanto en el canto moderno donde, dependiendo del estilo y sus características estéticas, puede ser un elemento casi inexistente o reducido a un mero adorno usado puntualmente. Hay varias formas de aproximarse al vibrato, como la que utiliza la mandíbula inferior o la que “empuja” con el diafragma; caminos que nos llevan a tensiones indeseadas y a una pulsión descontrolada.
Para agilizar la voz, necesitamos equilibrio, relajación y memoria muscular. Un/a entrenador/a vocal te ayudará a buscar el vibrato natural en la práctica de una oscilación tonal, de un semi-tono de media y hará hincapié en la regularidad en la modulación que da el caracter bello y de la calidad al vibrato. También te diseñará un entrenamiento exclusivo para ti, donde puedas trabajar los melismas, runs o riffs con velocidad y resistencia.
4. Trabaja tu cierre cordal
Que aprendas a cerrar correctamente tus pliegues vocales es el objetivo fundamental que debes entrenar para que tu voz gane cuerpo y brillo. El twang es la calidad vocal que, a grandes rasgos, podríamos definir como el brillo de la voz. Un brillo que es fruto de una configuración laríngea muy concreta y que aporta una resonancia amplificada: el embudo ariepiglótico -mal denominado esfínter ariepiglótico-. Una suerte de megáfono incorporado en nuestra garganta, vaya.
El nivel de twang puede (y debe) regularse para no dotar a la voz con un matiz demasiado metálico aunque siempre dependerá del estilo y gusto del propio cantante.
El belting, sin embargo, es una técnica específica que lleva a producir tonos agudos con cuerpo, es decir, como si se realizaran con el registro modal (“de pecho”) y así era, provocando sobreesfuerzos y tensiones hasta el límite de provocar lesiones tales como nódulos vocales. Este tipo de técnica se conoce como “belting malo” y desaconsejamos su práctica, obviamente. El “belting bueno” es el que se realiza de manera segura para la salud de tus pliegues vocales, apoyándose indefectiblemente en el twang.
El resultado de conjugar twang y belting da esa voz que te pone la piel de gallina con esas subidas tonales imposibles, en el clímax de la canción… No podemos hacer otra cosa más que recomendarte que trabajes con un/a profesor/a de canto para que domines estas técnicas.
5. La voz como expresión del alma: interpretación, fraseo y musicalidad
Este punto es de los más importantes -y también de los más desdeñados- ya que de nada sirve una interpretación con una técnica pulcra y perfecta pero robótica, sin alma y lineal.
Seamos justos, pues muchas veces se oponen ambos conceptos como antagónicos; si hay demasiada técnica, no hay «ángel» o «duende» en la interpretación y, viceversa; si hay pasión y energía en la interpretación es en detrimento de la técnica. Nuestra opinión es que no se deben presentar ambas caras de la voz como antagónicas sino como complementarias.
Dominar las técnicas y recursos estilísticos del género musical que interpretas te dará la libertad y las alas necesarias y suficientes para que tu interpretación sea única y que dejes tu esencia en ella, transmitiendo la emocionalidad de la obra y de tu alma misma en tu versión de ella. De otro modo, podrías interpretar con riesgos de lesión y sin durabilidad en el tiempo y está claro que queremos una voz bella y maravillosa pero que no se nos «queme» en una gira.
6. Calentamiento y enfriamiento vocal
Entramos en las recomendaciones que, además de pertenecer a las recomendaciones de salud vocal, también lo hacen en la mejora del desempeño y rendimiento, a nivel biomecánico y fisiológico, de la voz.
El calentamiento tiene gran respaldo científico sobre esa mejora del desempeño y rendimiento vocales aunque no sea siquiera necesario leerse todos los «papers» que hay al respecto para poder comprobarlo de forma empírica y fácilmente: prueba a cantar sin calentar un día y prueba a cantar las mismas canciones y en el mismo orden al día siguiente, después de calentar; comprobarás que el segundo día te ha resultado mucho más fácil cantar y además, abordar dificultades técnicas que sin calentamiento, no son abordables de primeras o lo son con muchas más dificultades y tensiones.
Hay que calentar SIEMPRE.
Pero ten en cuenta que el calentamiento debe ser una rutina flexible que se ha de adaptar a varios parámetros: estado de salud, estado psicoemocional, calidad de sueño / descanso, técnicas que vas a usar y tiempo de desempeño.
Pongamos ejemplos: no vas a calentar igual un día que estás resfriado que un día que no lo estás; no vas a calentar igual un día que has sufrido un pico de estrés en el trabajo o has discutido con tu pareja, que un día que estás en tranquilidad. No calentarás igual un día que hayas sufrido reflujo en la noche o que no hayas dormido bien, que un día en el que te levantas con plena energía… Tampoco es lo mismo calentar para subirte a un escenario y hacer una colaboración de 2 canciones que subirte a dar un concierto de 2 horas. ¿Me sigues?
Por esto, deberías seguir rutinas de calentamiento marcadas por un/a entrenador/a vocal y dejar de hacer calentamientos generales de YouTube que no están adaptados a ti, a tus circunstancias de salud, ni a tus necesidades.
El enfriamiento no tiene tanto sostén científico pero también es fácilmente comprobar sus efectos; hacer una pequeña rutina de enfriamiento tras un entrenamiento vocal, un ensayo o una actuación permite recuperar el nivel de eutonía y equilibrio en tu garganta, haciendo que el sueño y el descanso cumpla su objetivo reparador con mucha más eficacia. Y se nota, de verdad… Así que sólo podemos añadir una cosa:
Hay que enfriar SIEMPRE.
7. Descansa y duerme
Quizá te parezca de perogrullo pero nos preguntan constantemente por recetas «mágicas» que ayuden a recuperar la voz más rápidamente y siempre aparecen en las recetas varios nombre: miel, própolis, erísimo (la hierba de los cantores), limón, jengibre, tomillo y un largo etcétera.
No estamos en contra de los remedios naturales – ¡todo lo contrario!-; aquí somos grandes defensores de muchos remedios a base de plantitas maravillosas y otros ingredientes que aportan una mejora más rápida y calmante; pero son eso: ayudas, nada más.
La única «receta» realmente válida para recuperar tu voz (no sólo de un virus o agentes patógenos sino del propio desgaste diario de tu voz, máxime, si entrenas y cantas de forma regular) es el descanso y el sueño de calidad.
Tan importante es entrenar tu voz como permitir que se recupere después y debes saber que la regeneración celular del desgaste mecánico y muscular de tu cuerpo (incluidos tu pliegues vocales) se produce durante la fase no-REM de cada ciclo de sueño. Si esas fases no se completan correctamente ni tampoco llegan al número adecuado, tu voz no se recupera del desgaste y al día siguiente, amaneces con el contado en negativo; es decir, amaneces ya con la voz cansada.
Tampoco te agarres al clásico «hay que dormir 8 horas» y generalizarlo, porque las horas de descanso o ciclos que necesitas dependen de muchos factores: edad, sexo, genética, estilo de vida, estado de salud… Consulta con tus facultativos en qué rangos de horas de descanso te encuentras tú.
8. Hidratación
Tenemos una entrada del blog dedicada exclusivamente a la hidratación de las cuerdas vocales y su importancia; te invitamos a que profundices allí porque te contamos, entre otras cosas, cómo beber agua correctamente, qué son los lavados nasales y el uso de nebulizador para una hidratación directa, además de la sistémica.
Aquí podemos resumir por qué es importante hidratarte a nivel general e hidratar tus pliegues vocales en particular: es fundamental mantener hidratada la capa de mucosa que recubre las cuerdas vocales para mantenerla en óptimas condiciones y así permitir que la vibración al hablar o cantar, sea fluida.
Obviamente, todo lo que reseca tu pliegues vocales directa o indirectamente, hay que evitarlo: tabaco, alcohol…
9. Chequeo anual Otorrino
Si eres profesional de la voz o haces un uso extensivo de tu voz semanalmente, te recomendamos encarecidamente que visites un especialista de Otorrinolaringología, experto/a en laringe, para que revise anualmente el estado de tus pliegues vocales.
No creas que por no cantar de forma profesional, no necesitas esa revisión. Entre nuestros alumnos se encuentra un significativo porcentaje de maestros, profesores, terapeutas y teleoperadores que tienen su voz como herramienta de trabajo y su uso continuado y maratoniano requiere de los mismos cuidados y pautas que un cantante profesional.
Si no te encuentras entre esos profesionales, cantantes incluidos, pero sí cantas de forma amateur y tienes tus ensayos regulares, actuaciones y trabajo personal en casa, sigues necesitando los mismo cuidados y pautas que un cantante profesional así que, revisa tu estado de salud vocal una vez al año, que nos puede hacer detectar a tiempo patologías y fonotraumas sin importancia pero a los que hay que dedicar atención y remedio para que tu voz siga luciendo y produciéndose saludablemente.
10. Instrucción vocal formal
El aprendizaje y entrenamiento de la voz debe pasar por directrices de alguien profesional, debidamente cualificado/a ya que la voz es el único instrumento que existen dentro del cuerpo humano y por ende, sujeto a su salud.
Selecciona un/a instructor/a que sepa establecer rutinas adaptadas a tu nivel, tus circunstancias personales y tus objetivos. Que sepa lo suficiente sobre la fisiología y la biomecánica de la voz para asegurarte de que preserva tu salud vocal por encima de todas las cosas y que no asume roles que no corresponden, como el de la Logopedia y la rehabilitación vocal, si no está titulado/a como tal.
Para sacar el mayor partido a tu voz, pasa por manos expertas y responsables que sepan guiarte y reorientarte en tu práctica, sobre todo, si has hecho un primer aprendizaje autodidacta por internet. Tu salud vocal y tu rendimiento te lo van a agradecer, seguro.
Te ayudamos a conseguir la voz que quieres
Nosotros te diseñamos los mejores entrenamientos para tu voz y te ayudamos a conseguir tus objetivos vocales, manteniendo tu voz saludable y en forma. No dudes en ponerte en contacto con nosotros para más información sobre estos tips. Te aconsejaremos desde la ciencia y la experiencia.
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