Cantar es una de la habilidades más codiciadas

 

 

Sin embargo, está largamente extendida la creencia de que cantar es un don divino con el que se nace y sobre el que no tenemos posibilidad de influir o cambiar. Nada más lejos de la realidad pues, como cualquier otro instrumento, el canto requiere de práctica y entrenamiento para proporcionar una correcta memoria muscular.

 

 

Nuestras cuerdas vocales forman parte de un maravilloso instrumento musical «híbrido» ya que podríamos decir que es un instrumento de viento y de cuerda al mismo tiempo. Algo así -y salvando mucho las distancias- como una flauta y una guitarra a la vez. ¿La flautarra? ¿La guitauta? Ejem… Volvamos a la voz.

 

 

En este espacio siempre vamos a insistir mucho en un aspecto absolutamente esencial de la voz y es que ésta es producto de un equilibrio entre respiración, fonación y resonacia. ¿Y qué tiene esto que ver con cantar bien? ¡Pues todo! Esto, además de muchas otras cosas, viene a demostrar que cantar no es producto del toque de una varita mágica sino del aprendizaje y la repetición, como con cualquier otra disciplina motora. Es equiparable a aprender a caminar, a montar en bici o a conducir un automóvil.

 

 

Entonces, ¿todo el mundo puede cantar?

 

 

Absolutamente SÍ. Para ser justos, cantamos incluso ANTES de aprender a articular nuestras primeras palabras; a esos balbuceos y primeros sonidos que emite un bebé se los conoce como canto natural.

 

 

Cantar tiene una ventaja clara sobre el resto de instrumentos y es que no es fundamental aprender Música para cantar; se puede cantar sin saber leer una partitura ni tener idea sobre teoría musical; eres capaz de tararear esa melodía pegadiza que no puedes sacarte de la cabeza y que escuchaste en la radio aunque ahora no la estés escuchando. Has memorizado el patrón de notas que tu cerebro ha recibido a través de tus oídos, ha procesado la información y ahora, él envía señales a tu laringe para que reproduzca esa misma melodía. Es, simplemente, maravilloso… ¿No crees?

 

 

El aspecto menos positivo es que no podemos hacer acordes con nuestra voz y si queremos armonizarla necesitamos de otros compañeros cantores o de recurrir a la tecnología disponible para ello. Además, nuestro instrumento está dentro de nuestro cuerpo por lo que está sensibilizado a cualquier evento que nos ocurra, ya sea físico o emocional y, para rematar, no lo podemos ver ni tocar para aprender su funcionamiento* y corregir la técnica, dejando mucha parte del aprendizaje en manos de las sensaciones propias.

 

 

*En realidad, se puede ver a través de unos exámenes médicos practicados por el Otorrinolaringólogo pero nos referimos a que no se puede ver ni tocar en la práctica común del día a día.

 

 


Imagen de wal_172619 en Pixabay

 

 

Estas son las 3 claves para cantar bien

 

 

Estás decidido/a a aprender. Es lo que siempre has querido y, aunque piensas que no tienes muchas habilidades vocales, cantar te apasiona y quieres hacerlo bien. Si es así, aquí te dejamos unos consejos infalibles:

 

 

1. Elige un buen vocal coach

 

 

Corremos muchos riesgos al utilizar y sobre-utilizar nuestra voz sin saber cómo funciona (Fisiología) y como dominarla (Técnica) así que nuestra primera recomendación es que elijas un/a instructor/a vocal que te enseñe el funcionamiento de tu voz como instrumento y te guíe para alcanzar tus objetivos vocales, sean cuales sean y sea cual sea tu nivel de inicio. Es muy importante que tengas en cuenta que nunca dejamos de aprender y la voz es un objeto de cambios en los últimos años, gracias a todos los estudios científicos que se están realizando así que, aunque tengas ya un nivel avanzado, deberías contar con un/a maestro/a.

 

 

Te recomendamos que escojas un entrenador/a vocal que esté especializado/a en el género que quieres desarrollar y que huyas de los típicos anuncios que llevan «todos los estilos, todos los niveles», poque no vas a encontrar en ellos la especialización y conocimientos que tú necesitas. Te lo garantizamos, por propia experiencia.

 

 

2. Practica a diario

 

 

Ya los hemos comentado en las primeras líneas de esta entrada, pero insistimos: el canto es un acto motor y requiere de práctica para forjar una memoria muscular adecuada. Hay una gran semejanza entre la práctica del canto y acudir a un gimnasio para poner tu cuerpo en forma.

 

 

Si entrenas tu físico, es para  obtener mayor capacidad física, fuerza, agilidad y resistencia, y tu entrenador o monitor del gimnasio adapta tu rutina según tus necesidades, objetivos y estado físico. De la misma forma, tu debes entrenar tu voz para que sea fuerte, ágil, resistente y sana. Y será tu vocal coach el que diseñe tu entrenamiento -y deberá ser personalizado y adaptado a ti y a tu voz para que sea efectivo- y tú deberás practicar entre sesiones.

 

 

En el trabajo de memoria muscular para actividades motoras, se ha demostrado científicamente que es mucho más efectivo hacer numerosas prácticas recurrentes y cortas en el día en lugar de una larga muy espaciada en el tiempo respecto a la siguiente. Es decir, más vale que practiques 20 minutos diarios a que cantes hoy durante dos horas y no vuelvas a practicar hasta dentro de una semana.

 

 

3. Ten buenos hábitos

 

 

Este tip puede parecerte el más obvio de todos pero es el que menos se practica. Las buenas prácticas y conjunto de hábitos saludables para tu voz se conocen como «Higiene Vocal» y no hay que confundir esta denominación con «higiene bucal» porque esa consonante hace una gran diferencia en los conceptos.

 

 

Lógicamente, recomendarte que trabajes con un/a vocal coach va a evitarte lesiones indeseadas en las cuerdas vocales y va a procurarte ciertas garantías contra los fonotraumas pero el entrenamiento no lo es todo.

 

 

La primera medida que debes tomar es DESCANSAR bien. Dormir tiene como objetivo la recuperación del cuerpo y la voz, no iba a ser menos. Las juergas post-concierto están muy relacionadas con la vida del cantante junto al «Sex&Drugs&Rock’n’Roll» pero le hacen un flaquísimo favor a tu forma física y vocal. Deja de cantar, habla lo menos posible y ve a dormir.

 

 

HIDRÁTATE bien, no tomes nada que pueda irritarte aún más como comidas picantes, muy grasientas o especiadas, café, té y NO FUMES, NI BEBAS ALCOHOL. Leer más sobre hidratación de las cuerdas vocales.

 

 

Si ya tienes una lesión o sospechas que puedes tenerla, debes saber que la mayor parte de lesiones vocales o fonotraumas tienen fácil solución pero dependen de tu capacidad de reacción. Toma cita con un OTORRINO especializado en laringe para que te dé un diagnóstico claro de tu situación. Es más que probable que te derive a un LOGOPEDA con el que tomarás sesiones de rehabilitación y que te dará también pautas saludables para tu voz.

 

 

Tu INSTRUCTOR/A VOCAL debe coordinarse perfectamente con tu logopeda para que, entre los dos, hagan posible que sigas hablando, cantando y disfrutando con tu voz sana, potente y duradera.

 

 

¿Buscas un/a vocal coach?

 

 

Nosotros te diseñamos los mejores entrenamientos para tu voz y te ayudamos a conseguir tus objetivos vocales, manteniendo tu voz saludable y en forma. No dudes en ponerte en contacto con nosotros para más información sobre estos tips. Te aconsejaremos desde la ciencia y la experiencia.

 

 

 

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